Formas poco conocidas de llegar al objetivo

Tarta helada de Snickers

¿Llegar al objetivo comiendo tarta helada de snickers con base de galleta oreo, helado de caramelo, dulce de leche, chocolate con leche y cacahuetes fritos salados?

Bueno en realidad me dejo algún ingrediente, pero creo que con esta presentación la idea se entiende cuando hablamos de llegar a un objetivo físico, que para mi caso es conseguir la máxima hipertrofia con el mínimo porcentaje de grasa.

Si en este punto crees que estoy de broma, si además te digo que eso sólo fue el postre y que para cenar también cayó una lasaña, entonces ya piensas que te tomo el pelo ¿no?.

Todos los que estamos enfocados en el fitness y el wellness por su repercusión sobre la salud, y a consecuencia sobre la mejora de la apariencia física, siempre hablamos de la vital importancia de una correcta planificación para llegar al objetivo fijado, y aquí tú pensarás «planificación de qué» o «para qué», si tú todo lo que necesitas es «una buena dieta o un buen entreno» para ponerte manos a la obra ¿no? craso error.

Objetivos realistas de una buena planificación

Sin entrar muy al detalle, como guía o referencia básica y generalista, podríamos considerar adecuados los siguientes datos:

En objetivos de pérdida de grasa, la pérdida puede estar entorno a 0,5 Kg a 1 Kg semanal.
En objetivos de ganancia muscular, la ganancia puede ser de 0.3 a 0.6 Kg mensual.

Evidentemente, tanto un buen entreno como una correcta alimentación son fundamentales para llegar a tu meta y, a mi juicio, deberían ir siempre de la mano, pero de poco o de nada te servirá una dieta o un entreno que no esté hecho a la medida de tus necesidades y de tu situación personal, entre otros, esto es como un buen traje, hay que hacerlo totalmente a tu medida.

Quiero decir con esto que por más que te pongas a entrenar con una de las rutinas de Arnold Schwarzenegger, tú no vas a conseguir ponerte como él por el simple hecho de hacer su rutina, puesto que tú tendrás una situación y unas necesidades concretas y él, en el momento de esa rutina, tendría otras totalmente diferentes y aunque esa rutina que has descargado te parezca una pasada y creas que es justo lo que necesitabas… nada mas lejos de la realidad.

Al objetivo no te lleva una dieta o un entrenamiento, sino la adhesión al plan.

Es más, lo más probable es que no seas capaz de aguantar ese entrenamiento y a consecuencia acabes abandonando más pronto que tarde, y lo peor de todo que acabes pensando que «las pesas son una pérdida de tiempo». Y la realidad no es que las pesas o esa rutina no funcionen, si no que ese entrenamiento no estaba hecho y planificado ni para tu nivel, ni para tus circunstancias.

Es preferible planificar algo que sea sostenible a medio y largo plazo y tardar un poco más en llegar a tu meta, que querer planificar algo excesivamente exigente para llegar a toda prisa y a consecuencia no llegar nunca. Como dice el dicho «vísteme despacio que tengo prisa».

Entonces… ¿Cómo hago mi planificación para que entren esas comidas en mi dieta?

Llegados a este punto, el tema es sencillo, hay muchas maneras de planificar cómo llegar a tu objetivo y probablemente todas ellas sean válidas, hay quién hace etapas intensivas de dieta estricta y muy restrictiva, quién lo alarga más y las hace más tranquilas pero sin saltarse la dieta ni un día, luego están los que se mantienen todo el año igual (año tras año) y eso les sirve… en fin, para métodos, colores.

Yo me decanto por mantenerme bastante bajo de grasa todo el año, haciendo una pequeña etapa de volumen manteniendo el porcentaje graso muy controlado y afinar un poco durante los últimos 3 meses del período planificado restringiendo más severamente las calorías entre semana y permitiéndome una comida libre el fin de semana.

En lo que seguramente coincidamos, si has visto alguna foto mía por ahí, es que en épocas de definición como es mi etapa actual, suena un tanto extravagante el hecho de sugerir que, semana tras semana, me meto estos festines entre pecho y espalda y que aún así siga definiendo y mejorando, pero es así y por eso insisto en que todo está en cómo planifiques.

Mi enfoque para el período 2016/2017

Dada mi experiencia conmigo mismo y del conocimiento y dominio que tengo sobre mi cuerpo y mi mente, sé perfectamente que a mí los métodos anteriormente comentados como ejemplos no me sirven, por un tema de ansiedad básicamente, soy incapaz de estar 2 o 3 meses a dieta estricta definiendo, básicamente porque me cambia el humor, me pongo irritable, me cuesta mucho concentrarme y todo ello dando por hecho el hambre que paso, es decir, un panorama que repercute muy negativamente en mi día a día y que por tanto no es sostenible.

En este punto, a mí me es mucho más cómodo, sencillo y sobrellevable, por mi rutina diaria, restringir calorías entre semana y dar lugar en el fin de semana a una comida trampa / libre o cheat meal, una comida en la como todo lo que me apetece, que para el caso de este fin de semana y como comentaba en el encabezamiento del artículo, fue una lasaña y una tarta helada de lo más increíbles.

Cena en muerde la pasta

Cena en muerde la pasta

Copa de helado

Copa de helado

Lasaña de carne

Lasaña de carne

Finalmente, el cómo estructurar la planificación dependerá de cada persona, de su objetivo, de su situación personal y de otros muchos factores a la par de interesantes pero lo que está claro es que será algo totalmente personalizado, hecho a la medida de las necesidades de cada persona.

Y tú, ¿cómo lo haces?

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